jueves 24 de septiembre de 2009

"dialéctica de los ojos kuecuenses: multicolor palpito-aceleración"


¿Me pregunto que es esta sensación “multicolor palpito-aceleración” que se apodero de mi cuerpo? Un análisis riguroso me sugeriría rastrear el origen de la sensación que denomine “multicolor palpito-aceleración” pero, en la búsqueda científica, exhaustiva de rastreo, llego sin remedio a tus ojos: la respuesta se torna difícil. Me propongo hacer un análisis objetivo, racional del objeto de mi exploración, tus ojos, y diré siendo muy practica, “son el retrato mismo del paraíso.” ¿Practicidad? En seguida, me pregunto si debo encontrar un especialista, se reirían al ver las imágenes que sobre mi se proyectan cuando digo especialista: Duende, ninfa, brujo, mago, hada, para ser honesta, “declaro que no creo que exista en el mundo de lo terreno alguien o algo que pueda definir tus ojos.”
Siguiendo las sugerencias del método creo que es propicio arrojar mi búsqueda al entorno propio del objeto y siguiendo el camino de las confesiones se, “tus ojos no son de este mundo” probablemente “tu mirada se gesto en un cuarto de colores, una noche de lujuria y corpórea alegría de un duende alquimista.” La búsqueda se aleja y entre la escritura y el recuerdo de tus ojos “un remolino se vuelve la hoja y mis dedos revolotean como mariposas, debo decirte sin sentido y las palabras pronto desaparecen”, interpretar seriamente este evento singular me hace pensar que quizá debo hacer una revolución: “reescribirme y reescribir el mundo para poder descifrar tus ojos.” Releo lo que escribo y la “sinrepuesta” continua: una pregunta me lleva a la otra y una respuesta me lleva a otra pregunta, por ejemplo, dije que tus ojos “son el retrato mismo del paraíso” pero pienso que el paraíso esta en algún lugar “donde sos pero no estas” al tiempo me pregunto, si el paraíso existe o si existe solo en tus ojos o si no hablo de paraíso, sino de algo más. Me percato de que mis dudas provienen del ““multicolor palpito-aceleración,” “de un deseo de decir algo en mi reflexión que te haga suspirar y parpadear mil veces (disfruto que parpadees)” también las dudas surgen del temor de ser absolutamente cursi y la probabilidad de que aborrezcas “mi dialéctica de los ojos kuecuenses”
Continuo la lectura y me percato de que al final del primer párrafo afirmo una cuestión que para el lector podría ser la repuesta, clara, a toda mi reflexión, digo: “declaro que no creo que exista en el mundo de lo terreno alguien o algo que pueda definir tus ojos.” Para un lector agudo y crítico, como tú, mí querida mariposa mochilera, la anterior declaración llevaría de inmediato a la pregunta ¿si no existe en el mundo de lo terreno alguien o algo que pueda definir los mencionados ojos? Entonces, ¿Por qué este perro gallina desperdicia su tiempo y el del lector? Respondo a quienes de inmediato se hicieron esta pregunta que, ¡no soy de este mundo! no por virtud propia, pero quien se atreva a ver a través de mis ojos, podrá entender que luego de escuchar hablar a los “ojos kuecuenses” “no podes volver a ser de este mundo”; El impacto de ver unos ojos que no solo hablan, sino que además saben cantar y recitar poesía, generan el denominado efecto “multicolor palpito-aceleración” que sin ánimos de convertir la reflexión en algo comercial “te da alas”
Ante mi “dialéctica kuecuense” y mi filosofía romántica nace el sueño… de quizá… lograr una orgia de suspiros y corazones en el infierno griego de platón y Aristóteles “la polis de candela” (la πολις de candela) o no sé, quizá, por efectos de mi meditación, Heráclito reciba latigazos por darme la posibilidad de “no bañarme dos veces en una mismo rio”, de no mirar dos veces a los mismos ojos. La caducidad del efecto “multicolor palpito-aceleración” de los ojos kuecuenses se retarda cada vez que vuelvo verte y percibo el aroma de tu esencia, pero confirmo la idea de que, “tenés ojos de camaleón” de que, “puedo verte todos los días y enamórame cada día, o aun mas, verte y enamorarme tras cada parpadeo.” ¿Cómo explicar esta sensación? Es como no saber si acabo de conocerte o si me hice tan insaciable y vos sos tan profunda, que cada que te veo sin mayor sorpresa, me preparo para ver algo mas, tan sorprendente como lo primero.
Los ojos kuecuenses son sin lugar a duda más complejos cuando empiezas a tejerlos al resto del “aparato Kuecuenses”, pero este será tema para una próxima reflexión: “labios kuecuenses”, “manos kuecuenses” etc. Por los pronto es pertinente aclarar que esta reflexión sobre “los ojos kuecuenses y la multicolor palpito-aceleración” es solo la primera de una búsqueda demente.

2 comentarios:

sandra marcela dijo...

Sera que esos ojjos no quieren que los descubras porque te llevarias una sorpresa, que puede que te guste o no?, no lo se lo único es uqe esta muy hermoso y es muy afortunad la que te roba suspiros con solo una mirada.

ATHENEA dijo...

la mirada se dispone a un vistazo anexo???